Parálisis Facial o Bell.

Acupuntura y medicina tradicional china para la Parálisis facial

La parálisis facial o parálisis  de Bell  ocurre cuando una persona no es capaz de mover algunos o ninguno de los músculos en un lado de la cara. El nervio facial es uno de los doce nervios unidos directamente al cerebro. Controla, en especial, los movimientos de los músculos de la cara, el cierre de los ojos y de la boca, la secreción de las lágrimas y la saliva y una parte de las sensaciones del gusto. En algunas enfermedades, este nervio deja de transmitir información del cerebro hacia las zonas que controla o a la inversa: de ello resulta una parálisis facial.

Existen múltiples causas que pueden provocar una alteración del nervio facial a lo largo de su recorrido provocando una parálisis facial. La parálisis facial más frecuente (en el 80% de los casos) es aquella que no tiene causa aparente (parálisis de Bell). Entre las causas internas, se encuentran los tumores, los infartos o las malformaciones vasculares cerebrales. Igualmente, pueden provocar una parálisis facial ciertas causas externas, como son los traumatismos craneales con fractura del hueso temporal, ciertos agentes tóxicos y enfermedades metabólicas y las infecciones víricas o bacterianas. Finalmente, puede producirse una parálisis facial de forma congénita (Síndrome de Moebius).

Los síntomas más frecuentemente asociados a una parálisis facial son diversos. Antes de la parálisis puede presentarse un cuadro catarral banal y dolor más o menos intenso en la región facial. La parálisis se establece en unas pocas horas y puede empeorar en algunas ocasiones durante 24 o máximo 48 horas más. Se produce una asimetría por falta de movilidad en un lado de cara. Igualmente, conlleva la imposibilidad para sonreír y la dificultad para cerrar el ojo, con alteraciones en la lagrimación y alteraciones en el habla. También se presenta con bastante frecuencia una dificultad para subir la ceja, frente lisa, alteraciones en la respiración nasal, mordida de la mucosa bucal, acúmulo de los alimentos en la parte posterior de la boca y caída de la saliva.

De acuerdo con la concepción de la MTC, la parálisis facial se origina en un desequilibrio de la sangre Qi y del Jing Jin. El Qi es un principio activo que forma parte de todo ser vivo y que se podría traducir como “flujo vital de energía”. Para entender el Jing Jin, tiene que concebir el cuerpo humano como una red de canales o meridianos que conectan todas las estructuras y tejidos. El Jin Jing está formado por 12 meridianos tendino musculares que afectan a músculos y nervios del cuerpo.

Un tratamiento de acupuntura para la parálisis facial incluirá una combinación de puntos locales en la cara y puntos distales en los brazos y las piernas. La cantidad de cada uno variará según la persona dependiendo de si la causa subyacente de la parálisis está en la cara o en un nivel más profundo del cuerpo. También se realizarán modificaciones para abordar problemas específicos como la falla del ojo para cerrar por completo, la caída de la boca, sensaciones dolorosas u hormigueantes u otros síntomas que preocupan al paciente.
El tratamiento para la parálisis de cualquier parte del cuerpo generalmente implica electroacupuntura para ayudar a estimular los músculos y los nervios en el área paralizada. Para la parálisis facial, la estimulación será de puntos en la cara e inducirá ligeras contracciones.
En los casos más leves que se tratan de inmediato, los pacientes a menudo experimentarán una recuperación completa de la función sensoriomotora en la cara. Para lesiones traumáticas u otros casos graves, es necesario un tratamiento regular y constante durante varios meses para garantizar la mayor recuperación funcional posible.