Una adecuada nutrición es un factor decisivo en el mantenimiento y mejora de la salud. Cuando el cuerpo sufre un desequilibrio, si se modifica la dieta, la salud se recupera más fácil y rápidamente. No se trata de pautas fijas, sino de adaptar la alimentación, por ejemplo, aumentando o disminuyendo el consumo de ciertos alimentos o la forma de cocinarlos.